Soumis par Claude Beaunis le 13/07/14 – 10:08

 

Antonio Benaiges
El 5 de julio, el MCEP y la FIMEM, han rendido un homenaje al compañero Antonio Benaiges, maestro freinetiano de Bañuelos de Bureba, de 1934 a 1936, que fue torturado y fusilado en julio de 1936.
Un grupo de quince personas nos hemos desplazado desde Logroño, donde se celebraba el congreso del MCEP, hasta Bañuelos de Bureba para rendir homenaje a Antonio Benaiges. Nos acompañó el alcalde del pueblo, varios representantes de la Asociación de Familiares de Fusilados de la Guerra Civil y algunos miembros de la Asociación Escuela – Museo Benaiges, recientemente creada para defender el legado del maestro. La antigua escuela ha sido parcialmente rehabilitada y pretenden crear un museo pedagógico en ella. En su fachada hemos colocado una placa y unas flores.

Sebastián Gertrudix hizo una semblanza de la vida y obra del maestro, Emiliano Padilla, Coordinador general del MCEP, presentó el homenaje y Pilar Fontevedra, Presidenta de la FIMEM, se sumó al homenaje, en nombre de la Federación de Movimientos de Escuela Moderna. El Alcalde agradeció el acto y nos pidió ayuda para continuar con el proyecto de convertir la escuela en un lugar de reconocimiento a la pedagogía Freinet y a Antonio Benaiges, primer maestro asesinado por el fascismo. Una buena manera de colaborar con este proyecto, es ser socios de la Asociación Escuela – Museo Benaiges.
Después hemos sido recibidos en el Ayuntamiento, donde nos invitaron a un aperitivo y el Alcalde nos enseñó alguno de los libros del maestro, que han conseguido recuperar; entre ellos; dos libros de Decroly y “La Imprenta en la Escuela de Herminio Almendro.
A este homenaje ha venido a unirse el premio que el documental acaba de conseguir en Gijón. Copia del acta:
En Gijón, siendo las 20 horas del día 10 de julio de 2014, habiéndose reunido el jurado para el otorgamiento del Premio Rodolfo Walsh a la mejor obra de no ficción de género negro que ha convocado la XXVII Semana Negra y que integran D. Alejandro M. Gallo, D. Frizt Glockner y D. José Manuel Estébanez Izquierdo, valorando las obras finalistas acuerdan, por unanimidad, otorgar el Premio Rodolfo Walsh a la mejor obra de no ficción de género negro a la obra “DESENTERRANDO EL SILENCIO. ANTONIO BENAIGES, EL MAESTRO QUE PROMETIÓ EL MAR”, de FRANCESC ESCRIBANO y FRANCISCO FERRÁNDIZ y QUERALT SOLÉ, publicada por Editorial Blume.

La obra galardonada narra la historia de Antonio Benaiges, maestro en un pequeño pueblo de Burgos, que fue enterrado en una fosa común durante la Guerra Civil española y su identidad recuperada 75 años después cuando fue exhumado su cadáver.
Benaiges había prometido a sus alumnos llevarlos a conocer el mar, pero el día señalado para la excursión fue detenido por las tropas franquistas, fusilado y enterrado con otros cuerpos en una fosa común.
Francesc Escribano ha dicho que esta obra pretende rendir homenaje al colectivo de los maestros de la República que fue uno de los más castigados por la represión del régimen.
Antonio Benaiges:
El 19 de julio de 1936, justo al comienzo de la Guerra Civil, desapareció el maestro catalán Antoni Benaiges. Dos años antes había llegado al pueblo burgalés de Bañuelos de Bureba dispuesto a aplicar, en su pequeña escuela rural, la técnica Freinet, una innovadora metodología pedagógica basada en la participación del alumnado y el uso de la imprenta. Durante más de 75 años, el trabajo y la personalidad del maestro permanecieron en la intimidad del recuerdo de sus antiguos alumnos y de sus compañeros de profesión, mientras la familia conservaba el deseo de conocer la verdad sobre su paradero.
En agosto de 2010, con motivo de la exhumación de una fosa común en el paraje de La Pedraja (Burgos), la memoria del maestro emergió y se inició una investigación que ha descubierto una historia única, emotiva y poética. Una historia casi al límite del olvido, que se ha podido recuperar gracias a los testimonios de quienes lo conocieron o escucharon hablar de él, pero también a partir de los textos del maestro y de las redacciones de sus alumnos que se editaron en la escuela". (Del libro Antoni Benaiges, el maestro que prometió al mar, con textos de Francesc Escribano, Francisco Ferrándiz y Queralt Solé y fotografías de Sergi Bernal).
Célestin Freinet (1896-1966), un maestro francés de pueblo, fue uno de los referentes innovadores más importantes de la pedagogía moderna y popular, tanto por sus teorías, radicalmente antiautoritarias y democráticas, como por la aplicación de un amplio abanico de técnicas que le conceden al alumnado un grado notable de libertad y protagonismo y que le permiten adquirir un aprendizaje más sólido, crítico y eficiente. Técnicas que estimulan el tanteo experimental, la libre expresión infantil, la cooperación y la investigación del entorno.
En las aulas Freinet niñas y niños se organizan en asambleas que sirven para regular la vida del grupo, revisar el trabajo, proponer proyectos y tomar decisiones; preparan conferencias que se documentan en la biblioteca de trabajo donde disponen de libros de consulta, monografías, artículos de prensa y archivos fotográficos; y elaboran textos libres que, después de corregirlos colectivamente, los imprimen y forman parte de la revista o periódico escolar que se distribuye entre las familias y se intercambia con alumnos de otros centros.
La pedagogía Freinet generó un amplio movimiento cooperativo de maestras y maestros alrededor del mundo. En España, el inspector de enseñanza Herminio Almendro animó a un amplio abanico de maestros rurales, entre los que estaban Patricio Redondo y José de Tapia, a que experimentasen las técnicas Freinet. Y dos años más tarde publicó La Imprenta en la Escuela. Antoni Benaiges también utilizó la imprenta escolar y aún se conserva una revista escolar de sus alumnos de Bañuelos de Bureba sobre el mar, de 1936. En uno de los textos se dice: "El mar será muy grande y muy ancho. Y hondo. La gente irá allí a bañarse. Yo no he visto al mar. El maestro nos dice que iremos a bañarnos". El maestro, en efecto, les prometió que en verano les llevaría a ver el mar, un deseo que no pudo cumplir porque, pocos días después del levantamiento fascista, le hicieron desaparecer. Fueron muchos las y los docentes asesinados, encarcelados, exiliados y depurados. Su amigo Patricio Redondo, exiliado en México, creó una escuela Freinet y siempre mantuvo vivo el recuerdo de Benaiges.
De la imprenta del aula salieron muchos cuadernos, aunque sólo 13 de ellos se conservaron, los que Antoni envió en una cajita de cartón, adornada con motivos florales y en forma de costurero, a su casa de Mont-roig del Camp y que su familia cuidó con desvelo durante más de setenta años. Todos tienen el tamaño de una libreta mediana, con un grabado de un dibujo realizado por los autores del texto en la portada. Sólo en uno hay una fotografía, se titula 'El retratista' y en ella aparecen los diecisiete niños en el patio, rodeando a su maestro. Las publicaciones están dividas en tres temáticas, seis corresponden a una publicación llamada 'Gestos', tres a otra que lleva el título de 'Recreo' y los otros cuatro son monográficos especiales. Precisamente, en estos hay uno de enero de 1936 que se titula 'El mar 'y en él los niños plasman toda la emoción de una promesa en ciernes, la que les acababa de hacer el maestro en el duro invierno burgalés: ver el mar en verano. «El mar será muy grande, muy ancho, muy hondo. Dice Fernando que será como de Vallejopablo al cerro de Quebrantalinos de ancho, metros y metros de hondo». El testimonio de Antonio García junto al de todos sus compañeros quedaba impreso para siempre en tipografía de imprenta.
Aquellos niños nunca llegaron a la costa catalana donde la familia Benaiges tenía todo preparado en su casa de Les Pobles para recibirlos. Ese mismo verano, su maestro era asesinado junto a un centenar de republicanos. Una cajita de cartón con unos cuadernos dentro y la memoria de sus alumnos lograron recuperar su historia entre una amalgama de huesos. La promesa de Antonio había sobrevivido a un mar de intolerancia.
La pedagogía republicana quedó radicalmente barrida durante el franquismo. A partir de los años sesenta, se recupera la filosofía y la práctica Freinet, para aplicarla a diversas escuelas cooperativas de carácter renovador. Y aún hoy, muchas de sus técnicas, con varias adaptaciones, se aplican a un buen número de aulas.
Astorga, 12 de julio de 2014
Pilar Fontevedra Carreira
 
 
 
En mi texto olvidé decir que también estuvieron en el homenaje al maestro Sergi Bernal, el fotógrafo que sacó la historia a la luz, y Alberto Bougleux, autor del documental "El Retratista". Ellos no aparecen en las fotos porque estaban haciendo las fotos. PFC